
Desde juntar a personas de rangos etarios distintos, hasta compartir y utilizar las experiencias de los stakeholders, clientes y usuarios, son algunos de los consejos para generar espacios efectivos para innovar dentro de las organizaciones.
Cuando hablamos de innovación, por lo general el concepto se asocia a la tecnología o desarrollos digitales. Sin embargo, la innovación es un concepto que abarca mucho más; se apega a las buenas ideas y soluciones que se puedan dar ante cualquier tipo de problemática. “La innovación es un proceso que vela por encontrar nuevas soluciones que modifiquen un elemento o modelo ya existente. Estas nuevas propuestas, siempre deben ir acompañadas por la experiencia que tiene uno ante dicho esquema o situación”, comenta Sebastián Valencia, Gerente de Business Design de la Consultora Transforme.
Al momento de generar espacios para innovar, muchos se imaginan zonas abiertas en las que podemos vincular a distintos equipos al mismo tiempo, favorecer conversaciones espontáneas y contrastar ideas y puntos de vista. Pero ¿son estos espacios los más efectivos? Un estudio elaborado por Ethan S. Bernstein y Stephen Turban de la Universidad de Harvard, arrojó que la interacción cara a cara entre los colaboradores de una organización disminuye en un 72% dentro de oficinas de plantas abiertas, y el sentimiento de exposición constante lleva muchas interacciones a medios como el correo o mensajes instantáneos. “Si bien, muchas empresas generan estos espacios, en la ejecución hay varias cosas que no se percatan u omiten, como la comodidad o la presencialidad de este tipo de trabajo” añade el Consultor de Transforme.
Dicho esto, ¿cómo se logran generar espacios que permitan desarrollar y crear nuevas ideas, pero también favorecer el avance de éstas? Para Sebastián Valencia, las pymes, startups y empresas de todo tipo de tamaño, deben lograr conjugar un mix entre los espacios cerrados y abiertos. “Por un lado, los lugares de trabajo individual, como las oficinas, nos permiten concentrarnos y focalizarnos en tareas para lograr terminarlas antes, mientras que los espacios grupales y abiertos, nos brindan amplitud de miradas, intercambio de ideas y creatividad”.
Para generar esta buena mixtura, las empresas deben basarse en 5 puntos, según explica el experto de la Consultora Transforme:
- Previo al diseño, se debe tener claridad sobre qué dinámicas y experiencias se quieren generar previamente, ¿Por qué y para qué se diseñan de esta forma los espacios?
- Para mejorar y capitalizar las nuevas ideas, se debe incluir a los stakeholders, clientes y usuarios de nuestro producto o servicio. Mejorando nuestra comunicación con ellos, podremos encontrar oportunidades de mejoras.
- Se debe incluir espacios que generen experiencias o dinámicas que se inserten en la vida de las personas (y no al revés). El lugar de trabajo es un espacio que está en el día a día de los colaboradores, pero no es el único.
- Tomar el aprendizaje de otros. No es necesario reinventar todo, dado que hay experiencias que sirven de ejemplo que nos pueden guiar a mejorar el actual contexto.
- Mezclar experiencias. Siempre es bueno unir personas con diferentes rangos etarios y trayectorias distintas, para poder sacar lo mejor de cada uno. Por lo mismo, es muy favorable contar en el equipo con personas de distintas edades, géneros y vivencias.
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